Ya te besaba cuando todavía
tus labios eran como una ciudad
/ extranjera
repleta de edificios y turistas
que buscaban fotografías, lemas
(pretéritos), sutiles parlamentos,
mentiras y disculpas... necedad
máxima para completar adornos.
Algunos todavía se reservan
para si lo distinto de los brillos
o el papel arrugado de los mapas.
Otros quieren saber si los andamios
sirvieron para reparar las grietas
o tan solo ocultaron el paisaje.
Y mientras yo ya te besaba entonces
como también te beso ahora mismo
sobre tus labios llenos de postales
bajo la sombra del once de mayo
y entre mis dedos destrozado queda
el volante de empadronamiento.
2 comentarios:
Muy guapo!!
¡Salud Luis, compadre!
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