26 junio 2016

El lobo y los cabritillos

A naranjito,
que usa colonia y apesta de lejos.

Aquel lobo malvado que soñó con cabritos
a los que devorar cuando ya no estuviera
en la casa con ellos la que luego cosiera
su tripa: y así dijo aquel cuento ya escrito.

Ahora tenemos otro lobo también malvado
que se aclara la voz mintiendo en entrevistas
y pinta color blanco cuando pone a la vista
sus más que sucias manos de niño malcriado.

Un lobo con voraces intenciones ocultas
que pinta los carteles de un naranja vacío
que es azul color verde porque más bien resulta

que es hijo de gaviotas y le pagan los bancos
-Sabadell por ejemplo- sus campañas de blancos
números y programas que dan escalofríos.

La moraleja es clara que lo vea quien quiera
pero no es trigo limpio el tal Albert Rivera.

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