Esta felicidad que es el descorchar
una botella de vino, dos copas, tu cigarro
entre los dedos incandescente como una mirada,
quitarte los miedos, liberarte de la ropa
mientras una sonrisa se cae lentamente al suelo...
y tus pies, libres como un beso, juguetean
con la alfombra, con la mancha que dejaron
mis ganas entre los zapatos huérfanos y dormidos.
Poco a poco nos acercamos al abismo
(del sexo), a la perdición, al encuentro
de dos pieles que navegan entre las olas
y chocan, furiosamente, en el malecón de caricias.
Te agarraba fuerte y tú no sentías dolor,
sólo pedías auxilio pero no podías ni oirte.
¿Dónde te perdiste cuando no te quise encontrar?
¿Dónde están ahora tus cabellos, si son éstas mi manos
prisioneras de tu carcel de labios? ¿Dónde
quedó tu ausencia? ¿Dónde tengo que ir para odiarte?
Dudo que encuentre otro lenguaje mejor
que el que usábamos para dormir en silencio.
Dudo que otra botella se rompa en un grito de cristal
si no nos bebemos, de nuevo, nuestro tiempo.
3 comentarios:
Título del poema basado en la canción de Javier Ruibal "Felicidad: tabaco y tinto de verano".
http://www.youtube.com/watch?v=ZhKILdjN_II
Me ha encantado.
Lo mejor es cuando las imágenes de un poema casi se pueden palpar.
Abrazos, Gonzalo.
Gracias Lidia.
Publicar un comentario