Me voy y te dejo
hecho un saco de huesos,
con la mirada perdida
en el ir y venirde coches y autobuses.
Me voy y te dejo
con los ojos, vacíos de calles,ausentes de bancos de madera
en los paseos, en los parques,donde antes
amigos y amantes
le dieron un sentido
al milagrode la lluvia de domingos.
boquiabierto
ante la ingrata rutina
de trabajadores, estudiantes y amables funcionariosque llenan tus bares
tus comercios, tus supermarkets
de seis a ocho
de doce a dos.
Y yo,
marchito y eterno,
busco en el mapa del metro:
tu nombre, tu risa, tu aliento,
tus cinco años
de semáforos en rojode amaneceres y abrazos.
Ciudad lineal: maletas y recuerdos.
Abril del 2011.

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