Camino por un bosque de ladrillo y gris metal
las verjas besan el suelo de la calle
y un cartel de "se alquila" me mira
sin interés alguno
desde cada ventana, desde cada cristal.
Sin guirnaldas ni música de orquesta
se forma una verbena en cada calle
que alberga una oficina de empleo
la gente se abraza al frío de la mañana
y ya no sueña con despachos
cuando duermen (a pierna atada) la siesta.
Las farolas que antes alumbraban besos
de amantes y jóvenes sin cama
ahora se adornan con carteles
de demandas de trabajo
de obreros con deudas hasta en los huesos.
Ya no vende el mercado de enfrente
los pescados que vendía antes
ni las bolsas de plástico salen a pasear
por la calle comercial
tan llenas de cosumismo valiente.
Y dijo alguien alguna vez
"el mundo se derrumba
y mientras tú y yo nos enamoramos",
pero visto lo visto,
es cierto que el mundo se derrumba,
pero yo no tengo dinero
para comprarte unas flores
con las que decirte un te quiero.
2 comentarios:
Beber
fumar
el rollo de siempre
jugan a la cartas
hablar con la gente
Las farolas que antes alumbraban besos
de amantes y jóvenes sin cama
ahora se adornan con carteles
de demandas de trabajo
de obreros con deudas hasta en los huesos.
Muy buena esa descripción de la crisis
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