Sangran tus manos
y el suelo se convierte
en un campo de amapolas.
Sangran tus manos
y el suelo se divierte
con serpentinas de colores.
Sangran tus manos
y el suelo se sumerge
en un agua de volcanes.
Sangran tus manos
y el suelo se hace cielo
y son las baldosas
una falda de gitana
que baila con el viento
una sevillana de Quintero,
León y Quiroga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario