24 noviembre 2008

Aquel frío no es este frío


El objetivo solía ser el autobus municipal o las chicas de la clase. Viviamos en un barrio donde sólo pasaba un autobus cada media hora, por lo que teniamos tiempo más que de sobra para preparar el arsenal entre los castaños del parque San Agustín. Las chicas de la clase solían refugiarse entre las faldas de una monja o directamente no salían al patio. Por las tardes ibamos al motocross a lanzarnos bolas, o hacer algo parecido a un muñeco de nieve, pero que distaba mucho de esos redondos con nariz de zanahoria que se ven en las películas. Nuestros muñecos eran más bien feos y deformes, al más puro estilo Borbon. Saliamos corriendo la calle Alfareros abajo cuando venían los gitanos de San Pedro y San Felices a participar en nuestra batalla de nieve. Mi madre solía gritar al ver las huellas de mis botas katiuskas sobre el parquet del pasillo, y mi padre me daba una ostia por volver a casa calado hasta los huesos.
Ahora echo de menos todo aquello. Ahora echo de menos las broncas de mis padres por jugar en la nieve. Echo de menos los guantes sobre el radiador. Echo de menos la cara roja de vergüenza que se te ponía cuando te dabas una ostia al resbalar en el hielo de la calle Salas. Echo de menos comer nieve camino al colegio. Echo de menos los bolazos en la cara que te daban los chicos de 8º de EGB y te hacían llorar. Echo de menos el levantarme y ver la calle blanca, y correr a la terraza y coger toda la nieve del poyo de la ventana y lanzarlo a la calle.
Ahora nieva en Burgos, y en Madrid subo mi cremallera y enciendo otro cigarrillo. Echo de menos aquel frío de entonces, y echo de más este frío de ahora.

3 comentarios:

Unknown dijo...

:'(
i miss it too...

Anónimo dijo...

reconozco ese eroski.

Paz G. dijo...

Yo echo de menos la calefacción del norte, aquí en el sur en invierno hace más frío dentro de las casas q fuera.
Kiss