(para Joaquin Sabina)
Seguiré dando puntadas sin hilo
caminando solo en el fino alambre
adicto a todo vicio del enjambre
de delitos, dudas, mirada en vilo.
Seguiré ajeno, sordo y tan tranquilo
parando las manecillas del estambre
seguiré en banquete sin tener hambre
haré lo incorrecto, fiel a mi estilo.
Seré la curva que nunca se hace recta,
seré el creyente ateo de tu secta,
seré cualquier silencio, seré grito.
Cuando una noche amanezca mi vida
en tinta y papel, en líneas torcidas,
los jóvenes me tomarán por mito.
1 comentario:
Gonzalo me quito el sombrero con tus poesías, tío. Un grandísmo abrazo!
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