viernes 2 de octubre de 2009

Rumbo al Sur


Rumbo al Sur
a la Patagonia de Jaen
a fumarme un cigarro
bajo un árbol en Bailen
y buscar un abrazo
en el paseo de la Alameda
un resquicio de calor
entre unas piernas
a orillas del Guadalquivir
en un sevillano París.


Rumbo al sur
Sevilla
el puente Triana
la Torre del Oro
la Macarena
y como no...
/ de Hércules y también mía /
mi querida Alameda.


Rumbo al Sur
donde mi nombre
se escribe con un .

lunes 14 de septiembre de 2009

Austeridad corpórea # 7


Me siento nieve
me derrito
y te hielo la sangre
con sólo tocarte.

Me siento nieve
que reflejo tu luz
porque eres mi Sol
pecado mortal de esplendor.

Me siento nieve
que sin ti
cubro de frío los valles
borro las líneas de la calle
y mato de hambre
a pájaros y animales
que ansiosos
esperan tu calor
al igual que yo
que lo añoro
en las arrugas de mi colchón.

Me siento nieve
que contigo
me convierto en agua
y oxido la tierna fragua
que esconde la sonrisa
/de un niño
cuando una tarde de Domingo
bajo mi piel
aparecen tímidas flores
alegres praderas de colores
que hilvanan el alfiler
de esta nueva primavera
que hoy arranca en tu cadera.




Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Siete de Siete.

lunes 31 de agosto de 2009

Austeridad corpórea # 6


Me despierto mudo
con el aroma de tu voz
la ducha llora en mi hombro
las melancolías que la abruman
y me visto con mis mejores galas
para salir a la calle desnudo.

Me siento a fumar
en un banco del parque
y leyendo versos de Neruda
veo pasar este preludio de tarde
y me caen encima los años
que no pasé colgado a tu cuello
y me caen encima los ladrillos
que cimentaban mis sueños.

Respiro el aire que escupe un girasol
y bebo el agua de las fuentes
para
al final
tumbarme en el cesped
a mirar la luz crepuscular
de este desequilibrio corporal.

Harto de coleccionar
cuencas de ojos nonatas
que me miran pero que no me ven
hago al mundo un corte de mangas
y me encamino hacia mi casa
desnudo en mitad de la calle
naúfrago en una multitud de nadies.




Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Seis de Siete.

jueves 27 de agosto de 2009

Austeridad corpórea # 5



El calor
este insomnio
el exceso de espacio
y las voces que llegan
a través del patio.

La sed
despierto en sudor
la habitación vacía
me entretengo solo
con sombras de la China.

Los nervios
este cansancio
la cama infinita
cierro los ojos
dormiré durante el día.

Minutos en blanco
en mitad de la noche
horas y golondrinas
navegando en un charco.



Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Cinco de Siete.

Austeridad corpórea # 4


Las sábanas en el balcón
que no huelen a tu sudor
están bailando con el aire
moviéndose al son
de la música del levante.

La ropa en el cajón
que no huele a tu sudor
está observando la madera
poniendo máxima ilusión
en volver a tus caderas.

Mi ser en desolación
que no huele a tu sudor
está llorando contra el viento
callando rastros de dolor
arrastrándose por el suelo.

Esta casa ya
no huele a tu sudor
esta estancia corporal
nunca estuvo peor.





Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Cuatro de Siete.

lunes 24 de agosto de 2009

Austeridad corpórea # 3



Como cada Sábado
te busqué
en la puerta del mercado.

Como cada Viernes
intenté
consumirme en tu vientre.

Como cada Martes
me obcequé
en sólo intentar besarte.

Como cualquier Domingo
pensé
que desayunaba (en la cama) contigo.

Como aquel Jueves
imaginé
que hacíamos el amor frente a la tele.

Y como cada Lunes
te dibujé
desnuda corriendo entre las nubes.

Pero es Miercolés
y yo no sé
pero hoy tan sólo es Miércoles.






Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Tres de Siete.

Austeridad corpórea # 2


Ese maldito sonido
y la luz por la ventana
la ducha, el café y la tostada
y mis legañas que se quedan
levitando en el espejo
al igual que mi pálido reflejo
cuando mis labios no se besan
con los tuyos
pero
otra vez
ese maldito sonido.

Ese maldito sonido
y la moto que no arranca
si lo sé me quedo en la cama
como se quedó tu ausencia
recostada sobre mi pecho
al igual que mis anhelos
cuando no se mezclan
con los tuyos
pero
otra vez
ese maldito sonido.

Ese maldito sonido
y todo el día en la oficina
asquerosa y jodida rutina
que me ahoga los pulmones
y revienta mis entrañas
dejándome sólo con las ganas
de comprar un ramo de flores
para ti
pero
otra vez
ese maldito sonido.

Ese maldito sonido
y la cena en la cocina
sin pan y con la sopa fría
y me toca los cojones
esta mierda de jornada
sin tu piel de mermelada
ni tus besos de sabores
para mi
pero
otra vez
ese maldito sonido.

Ese maldito sonido
pero
otra vez
ese maldito SILENCIO.




Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Dos de Siete.