08 diciembre 2016

El hombre don Nadie

En las cuencas de los ojos guardaba
dos perlas oscuras
un arrebato de los horizontes
y una exquisita manera
de olvidar la ceniza de los años.

Era hijo de una luz inmensurable
depositaba su tacto
sobre el silencio de muebles en flor
caminaba sin ser visto
y miraba al resto
para verles andar entre su sombra.

Le gustaba saborear la amargura
del espejo sonoro de su nombre
era pulcro al respirar
y nunca usaba tacones ni lentes.
Habitaba el Palacio del Vacío
donde el buzón añoraba a las cartas
y las puertas estaban siempre abiertas.
En su jardín un columpio
que estaba atado al cielo por cadenas
le recordaba el vaivén
donde se balanceaban las zozobras
que de pequeño tanto le asustaban.
Hubiera querido ser
el lejano ladrido de su perro.

Vivía sin prisa pero vivía
se asustaba si descubría ante él
el recuerdo de unas huellas.
Apaciguaba siempre sus susurros
bajo la oscuridad del calendario
que era una piel de serpiente
una tormenta eléctrica sin ruidos
un vagón de tren
en mitad del cementerio de hierros
y bocas vacías.

Era el hombre Nadie
concretamente era el hombre don Nadie
uno de tantos vivos no vivientes
que deambulaba por las calles del país
donde morirán los libros.

Una vez tuvo un sueño donde hablaba
ante un público numeroso y serio
y el miedo le condenaba a decir
frases inconclusas
con palabras de algodón y napalm.
Despertó y desde entonces colecciona
hojas secas del otoño.

03 diciembre 2016

Borrador primero de Sonetos del sexo oscuro

se desenredan juntos los enredos
se consumen despacio aquel sumo
artificio del artefacto inmundo
que es el exceso convertido en sexo
se ven tan encubiertos en lo cierto
del nudo triple lazo del desnudo
se desentuban al final del tubo
que convierte la sed en lo sediento
se desmelenan lentos las melenas
se van desatornillando tornillos
se desenlazan los labios de lazo
se van escenificando la escena
del amor torbellino del cariño
se ven enamorados con engaños

24 noviembre 2016

Decidme cómo es Marcos Ana

A Marcos Ana.

es cierto escribo con urgencia grave
desde la impúdica verdad de un pájaro
que vuela huyendo de sus alas grito
desde esta soledad que va quemando
el papel del recuerdo y la razón
quisiera no escuchar nunca el silencio
de tu voz heredada de las rejas
del corazón palpitando en la cárcel
de una edad que merece ya la paz
es cierto es torpe este intento de ver
una esperanza tras el desperfecto
de la negrura de la historia pulcra
que los vencidos indecentemente
tuvieron que acallar con sus miserias
con sus salivas con sus espejismos
con sus hambrunas de un futuro pobre
es cierto que eres el rostro invisible
del eco sordo de las injusticias
el verso escrito y el poema eterno
la cuenta inacabada de un periodo
donde se hizo cemento de las nubes
y el sol fue una juventud destrozada
es cierta la razón tras la frontera.
el aplauso tardío el dolor
contenido entre tus manos sé Marcos
la semántica imperante del nombre
que le daremos a nuestras conciencias