
Me despierto mudo
con el aroma de tu voz
la ducha llora en mi hombro
las melancolías que la abruman
y me visto con mis mejores galas
para salir a la calle desnudo.
Me siento a fumar
en un banco del parque
y leyendo versos de Neruda
veo pasar este preludio de tarde
y me caen encima los años
que no pasé colgado a tu cuello
y me caen encima los ladrillos
que cimentaban mis sueños.
Respiro el aire que escupe un girasol
y bebo el agua de las fuentes
para
al final
tumbarme en el cesped
a mirar la luz crepuscular
de este desequilibrio corporal.
Harto de coleccionar
cuencas de ojos nonatas
que me miran pero que no me ven
hago al mundo un corte de mangas
y me encamino hacia mi casa
desnudo en mitad de la calle
naúfrago en una multitud de nadies.
con el aroma de tu voz
la ducha llora en mi hombro
las melancolías que la abruman
y me visto con mis mejores galas
para salir a la calle desnudo.
Me siento a fumar
en un banco del parque
y leyendo versos de Neruda
veo pasar este preludio de tarde
y me caen encima los años
que no pasé colgado a tu cuello
y me caen encima los ladrillos
que cimentaban mis sueños.
Respiro el aire que escupe un girasol
y bebo el agua de las fuentes
para
al final
tumbarme en el cesped
a mirar la luz crepuscular
de este desequilibrio corporal.
Harto de coleccionar
cuencas de ojos nonatas
que me miran pero que no me ven
hago al mundo un corte de mangas
y me encamino hacia mi casa
desnudo en mitad de la calle
naúfrago en una multitud de nadies.
Austeridad corpórea.
Desequilibrio corporal.
Seis de Siete.
Desequilibrio corporal.
Seis de Siete.
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