martes 7 de abril de 2009

Tiempo. Locura. Y aquel Recuerdo.

nos traicionó el reloj
y se nos arrugó la frente
con cada billete de color verde
que con más pena que alegría
recibimos aquel día
en que perdimos aquella eterna primavera
y la nieve sin olor
nos cubrió de mentiras la cabeza


llegaron aves tropicales
anidando en mis sienes
y en el colchón de mis paredes
que con más pena que alegría
decoraba cada día
los desayunos de gritos y rojas flores
los maltrechos carnavales
de camisas de fuerza sin botones.


me salva del olor a pino
la imagen de una verbena
y mi cabeza entre tus piernas
que con menos pena que alegría
aprendió cierto día
que cunnilingus no es un árbol de otoño
de los que hay en el Retiro
sino una forma de llamar a la comida de coño.