Cada vez me cuesta más mantener el equilibrio.
No digo mantenerme de pie cuando voy en el metro por la mañanas, y el vagón va lleno de gente, sueños, bostezos y suspiros, y mis cortos brazos no llegan a la barandilla para agarrarme. Ni tampoco me refiero a mantener el equilibrio cuando ando en bicicleta, no, ese equilibrio ya me enseñaron a no perderlo hace años mis progenitores y las piedras del camino, que iba desde mi casa a la iglesia del pueblo. Ni tan siquiera es ese equilibrio que hay que guardar para no derramar ni una sóla gota de sopa, cuando llevo tu plato y el mío del fogón a la mesa del salón.
Yo lo que estoy haciendo es, día a día, perder el equilibrio ante la vida. Cada día me siento más cerca de caerme y no poder levantarme nunca más. Siento perder el equilibrio cuando cuatro mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas en un sólo día. Siento perder el equilibrio cuando pienso en la finitud del amor eterno y en la fragilidad de las relaciones. Siento perder el equilibrio cuando los medios se llenan de discursos políticos fascistas, autoritaristas y racistas, pongamos que hablo del 'pepé', y la gente no sólo no sé escandaliza sino que además los tilda de normales y sanos. Siento perder el equilibrio cuando el horario esclavo de mi trabajo no entiende de tardes de cine ni de amaneceres, como diría Ismael Serrano. Siento perder el equilibrio cada primero de mes cuando destino gran parte de mi sueldo a pagar el alquiler del piso, siento como cada euro que pago me susurra "no vas a tener casa en la puta vida".
Siento perder el equilibrio cuando te necesito y no estás a mi lado.
7 comentarios:
Y yo prefiero el trapecio... para verlas venir en movimiento. Como decía Manolo Garcia.
A menudo nos sucede que vivimos en un mundo en desequilibrio, una vida que constantemente está en la cuerda floja. Leer los periódicos o mirar el extracto bancario son actividades arriesgadas...
Raro será el que no se sienta identificado con este post.
Al menos nos quedan "aquellas pequeñas cosas", que diría el poeta. Y que nos ayudan a mantener el equilibrio.
O puede que la canción de Los piratas tuviera razón: "El equilibrio es imposible".
Muy buenas, Marinero. Últimamente noto algo de amargura en tus textos y opiniones, aunque me parecen muy brillantes.
La verdad es que el mundo y la vida a veces vienen duros. Pero intentemos dejar paso a un halo de esperanza y agarrarnos fuerte para no perder el equilibrio.
Calmita majote, esta tarde te hago un reequilibrado de neumáticos exitenciales cerveza en mano.
Hay que hacer piruetas y malabares para poder mantener ese precario equilibrio,especialmente cuando la vida se pone dura. Ánimo.
¿Nos sostenemos mutuamente?
Así no caeremos; así construiremos una red que nos hará sentir más seguros.
bss
ETDN
Muy bonito
Seguro que algún día se arrepiente de silbar tus versos.
Besos, Abril
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