04 junio 2014

La habitación del agua

Para María Cabrera.

Recuerdo cuando con tanta ignorancia
caminábamos lentos y voraces
bebiendo letras, versos incapaces,
libres cuerpos desnudos de elegancia.

Ahora encuentro retales y fragancia
de esas viejas lecturas. Hoy que naces
entre mis manos demuestras que enlaces
de amistad siempre salvan la distancia.

Ya habíamos paseado en el Retiro
posado nuestros ojos en casetas
limado nuestras gargantas acuosas

en las habitaciones con suspiros.
Ahora volemos como dos cometas
en este cielo de nubes sinuosas.



1 comentario:

María dijo...

Gonzalo, ostras, qué bueno esto, muchas gracias!!! es un honor y una alegría generar más poesía (y sin haberlo planeado...). De verdad, genial, emocionante y precioso. Muchos años de amistad ya, que como siempre has sabido plasmar en uno de tus gonsonetos. Un regalazo!