08 noviembre 2008

Tumbado en el malecón

Nunca estuve tan cerca
del paraíso
como aquella tarde
de Diciembre.

Nunca estuve tan a gusto
como en aquel banco del paseo
en aquella noche de Abril
/ tan de mayo tan de otoño /
mientras

me acariciabas la frente
y perdías
tus dedos en mi pelo
buscando alguna mentira
y también alguna verdad
en forma de beso.

Nunca me vendí al mejor postor
ni respiré el salitre de tus piernas
como aquel día en la vereda
en la hierba tumbados
mirando el cielo y buscando
una nube que
con un guiño
un ademán
o un golpe de media verónica
nos diera la oportunidad
del halo de luz
que dejaba tu abrazo
mientras
Yo
/ tonto y apagado /
dejaba mis pasos marcados
en las baldosas
que me alejaban de ti.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En diciembre se hablaba de primavera. Printemps.