lunes 26 de enero de 2009

La importancia de la lluvia

Las charlas sin importancia, en lugares sin importancia, fueron los momentos más importantes de mi vida.

jueves 22 de enero de 2009

Arena en los bolsillos

Y si al final del todo sólo me queda la arena de mis bolsillos y la luz de tu sonrisa... créanme: yo seré feliz. No persigo más felicidad que la que nadie conoce y la que todos buscan. La vida me golpeó el mentón tantas veces como las que él te golpeó a ti. Yo también caminé esas calles que caminan ellos, y tiemblo al ver en la pantalla el puente sobre la A-3 que une Vallecas con Moratalaz. Ese puente que, con el viento que corría por la autovía, tantos cigarrillos me apagó entre los dedos. Las mentiras maquillaron los sueños, y los sueños se vieron invadidos por el vértigo que supone caminar por el fino alambre de vidas incompletas. El tedio se llamaba riesgo, y el riesgo consistía en dejar huella en cada navío que zarpaba del puerto. Guardé en mis bolsillos la arena de la playa sobre la que te besé aquella primera vez. Ahora hurgo en busca de unas monedas y sólo encuentro esa arena... y soy feliz.

jueves 15 de enero de 2009

felices 23






Creo que nos perdimos la pista
y aún así, no nos dimos por vencidos
pespuntamos calcetines roidos
y pusimos acordes a una canción de Sabina.

Encontramos tesoros en cuerdas vocales
y verdades en mentiras consonantes.

Un tipo tocaba el acordeón en las calles de Edimburgo
y entonces la ternura se hacía mensaje
y mi corazón se encogió debido a
a la humedad escocesa
al calor de Cuenca.

Buceamos a pulmón los lagos del norte
y tiramos piedras romanas contra tus ventanas
y así, colgados de tu verja morada
gritamos a tres vientos tu nombre.
Meamos en los zócalos de Segóbriga
y en el acrópolis hicimos botellón de Rondel
aquella vez
/ que guitarra al hombro /
nos conocimos en Madrid.

Recuerdo que estornudamos,
cantamos, reimos y charlamos
y aún a ratos
toco mi guitarra desafinada
sentado en un banco del Retiro
tumbado en la hierba de tu facultad
o soñando entre las sábanas de mi cama.

Seremos los añicos de una pedrada en el quinto coño
y estos son cuatro versos descosidos para un roto...
..... ¡¡ felicidades loco!!

lunes 12 de enero de 2009

La letra M

Al sur de madrid ruge el mar y las gaviotas
las rotondas de su lengua me quitan puntos
y los cuadros de su cocina son un susto
un sprint de cien metros, una sesión de yoga

El tren de la soledad sale a y media
el eco de mis paredes parece llorar
cuando estalla otra guerra en su paladar
cuando revientan en sus manos mis arterias


Comimos pajaritos con sal en el mesón
nos besamos en los cines de barrio
probe el sabor de su volcán y de sus labios
me robó el reloj y el corazón



La verdad de mi nariz y el orgullo de sus ojos
la costura de su falda y el pespunte de mis dedos
la dulzura de sus caricias y el amargo de su sexo
hizo de mi un cabrón, un truhán, un loco

La vi en un bar que cerraba demasiado tarde
y me enamoré de ella a la tercera copa
al quinto beso, a la tercera mano de tres sotas
nunca es lunes en un domingo con tintes de martes

lunes 5 de enero de 2009

Queridos Reyes Magos

Aquella mañana no había nada de lo que él quería bajo el árbol de Navidad. Tampoco había juguetes como antaño cuando era niño, ni el típico frasco de colonia que, de unos años a esta parte, recibía siempre como complemento de los regalos. No encontró un sobre con su nombre escrito en boli y dinero en el interior. Ni tan siquiera había un saco de carbón para denotar que había sido mal chico. No había nada de eso.
Él se había quedado sólo y, a diferencia de otros años, ella no le había colocado, cuidadosamente, los regalos bajo el árbol.
Asi que se encendió un cigarrillo y se dispuso a escribir en un papel una carta tardía a los Reyes Magos. Y ahí escribió las cosas que él se encargaría de conseguir para si mismo a partir del día siguiente.
En esa carta escribió:

Queridos Reyes Magos,
Este año querría pediros las siguientes cosas para mi. Querría pediros, lo primero, un portaretratos, donde pondré la foto que nos hicimos el día anterior a que ella me dejara para siempre, y asi, de esta forma, con este recuerdo, dar por cerrada aquella relación.
Luego querría pediros que me traigais la mejor de mis sonrisas para conseguir enamorar a esa nueva mujer que ha tomado sitio en mi vida. Querría pediros un bote de caricias que posar sobre su espalda el día que al fin ella duerma en mi casa. También querría pediros un nuevo juego de sábanas para empaparlas con su sudor. Querría pediros amaneceres dulces y sabrosos atardeceres entre sus brazos. Querría pediros un jersey de cuello alto para ir al trabajo, un jersey que tape en mi cuello sus mordiscos de pasión.
Querría pediros tantas cosas que la lista sería interminable, como interminable se me hizo el tiempo que pasé llorando la marcha de mi último amor, y como interminable se me está haciendo la llegada de mi próximo amor.
Muchas gracias por todo.
Atentamente,
un ex-corazón roto

jueves 1 de enero de 2009

Que 50 años no es nada


¡¡ VIVA LA REVOLUCIÓN !!